Por: Jaime Enrique Castro
Con bombos y platillos se lanzó el pasado 23 de febrero la telenovela “Amor sincero”, basada en la vida de la artista Marbelle. La producción fue realizada por el Canal RCN, donde la cantante ha trabajado en realities como Factor X y Cambio Extremo.
El día del lanzamiento hubo tres conciertos simultáneos en Cali, Santa Marta y Soacha. Más de 12.000 asistentes coparon los tres escenarios, donde se presentaron diversos artistas, especialmente de música popular. La emisión de Noticias RCN de las siete de la noche dedicó más de media hora al estreno del nuevo producto y a las conexiones en directo con las tres ciudades.
María Inés Sánchez, la manager de Marbelle, vaticinó en el noticiero la razón principal del futuro éxito de la novela: “Las mujeres colombianas se sienten identificadas plenamente con la historia personal de Marbelle, ella encarna los sentimientos de la mayoría de las colombianas”.
Es difícil comprobar la certeza de esta afirmación. No existe una encuesta que nos permita inferir que, efectivamente, es eso lo que piensan las mujeres de este país. La verdad es que desde que Marbelle entró a formar parte de la farándula con su famosa tecnocarrilera, no ha dejado de figurar debido a sus cirugías, a su relación con un ex coronel –edecán del Presidente Pastrana- que luego terminaría en la cárcel, a su posterior romance con el hijo del ex militar y ex esposo, a sus intervenciones como crítica musical y, ahora, al programa que plasma su vida en la pantalla.
Han pasado dos semanas desde que empezó “Amor sincero” y el bombardeo al público ha sido constante. Las repeticiones en el horario nocturno y vespertino han sido toda una novedad (lo de repetir las novelas después de la última emisión de noticias ya se ha convertido en algo habitual. Lo que no era tan normal era hacerlo en un horario a media tarde, como ocurrió la segunda semana de emisión de “Amor sincero”). Es decir, hubo días en los que el Canal RCN pasaba tres capítulos de la vida de Marbelle. Llama la atención también que durante alguna de estas emisiones, el canal ponía un letrerito en el que explicaba que estaba repitiendo el capítulo a petición de los televidentes.
¿Cuántos televidentes habrán hecho esa petición? ¿Será que cualquier persona puede pedirle a cualquier canal que repita un programa? ¿Cuántas peticiones serán necesarias para que esto ocurra?
Parece ser que el error del Canal RCN ha sido tener una fe ciega en sus productos que puede rayar con la terquedad. Empezando por creer que un personaje como Marbelle representa a la mujer colombiana. Creyendo que entre más se repita un programa la gente lo va a ver. Aquí no se trata de un problema de horario, ni de engañar al público diciendo que es por un favor que el canal hace a los televidentes cuando repite episodios.
Lo que aquí queda en evidencia es la mediocridad del sector creativo de nuestra televisión. Ya sucedió con la fallida puesta en escena de la vida de David Murcia y DMG (Inversiones el ABC) o con el estrepitoso Valentino, el argentino. Es imposible que no exista en este país un personaje más atractivo que Marbelle para llevar su vida a la pantalla chica. RCN se podría haber tomado la molestia de observar si fuera de su nómina laboral existe un personaje interesante que permita hacer un proyecto que logre atraer la atención del público sin necesidad de conciertos gratis o de infinitas repeticiones. Sin embargo, como lo reitera el slogan del canal, esta es nuestra tele.
miércoles, 10 de marzo de 2010
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