Por: Camilo Segura
Fueron muchas las expectativas que generó la llegada de Jaime Bayly al canal de cable de RCN, NTN 24, y después, a la señal abierta. Algunos pensamos que esta sería una oportunidad para ampliar los espacios de opinión y el debate público en la televisión colombiana. Creímos que se iba a tratar de un programa de entrevistas, o por lo menos, que tendría invitados ocasionalmente. También, que la agudeza y humor del presentador iban a estar comprometidos con la pluralidad y la diversidad del panorama político latinoamericano. Pero no fue así.
Conforme pasaron los programas nos dimos cuenta de cómo iba a ser este nuevo “proyecto” de RCN. El formato es muy simple. Todas las noches aparece Jaime Bayly en un escritorio, con un fondo oscuro y poco llamativo, comentando los sucesos más importantes de la vida política latinoamericana. Por lo general, lo hace basándose en breves videos tomados de declaraciones e imágenes de políticos latinoamericanos, o en algún extracto de noticia de un sitio web. Pero bueno, hasta ahí se podría pensar que no hay nada cuestionable en el programa, aparte de la monotonía de la dinámica de video-comentario-video. Lo preocupante está en el contenido.
Es incontrovertible que el panorama político de la región está dominado por la tensión entre Colombia y Venezuela, o que en la última década hay dos proyectos políticos antagónicos que compiten en la región. También, es incontrovertible que cada medio de comunicación, en especial aquellos de carácter privado, es libre de tener una postura editorial propia. Pero, lo que sí es criticable, y en el programa de Bayly en especial, es la forma en que se expresa esa opinión y la responsabilidad del periodista.
Habitualmente, los videos que se comentan hacen referencia a expresiones "folclóricas", discursos o características físicas de Hugo Chávez. Pero, ni los comentarios, ni los videos, tratan elementos de fondo o decisiones políticas del gobierno Chávez. Se crítica lo superfluo, detalles intrascendentes para la ampliación del debate público en Latinoamérica. El programa no busca escudriñar en las razones reales de las tensiones entre los gobiernos de Bogotá y Caracas, ni en los defectos de la administración Chávez, si es que ese es el interés político y editorial -no explícito- del grupo empresarial Ardila Lulle, o el del presentador. Lo que se hace, en realidad, es satanizar la figura mediática de Chávez, apelar al humor frívolo con base en las características físicas del mandatario, y sacar conclusiones funestas sobre elementos irrelevantes.
Para la muestra, les dejamos algunos botones en los que se puede apreciar la forma en que Bayly ocupa una hora de programa con chistes y comentarios estériles sobre el presidente venezolano. Lo que, en este momento de crisis sin parangón, es altamente nocivo para la democracia, la paz y las buenas relaciones entre las dos naciones. Los argumentos del locuaz peruano no son expresiones de buen humor, ni reflexivos, ni de un alto contenido teórico; lo que si son, a pesar de su buen uso del lenguaje, son diatribas que profundizan la animadversión, el odio, el miedo, y consecuentemente, el terror.
No es justificable que en vez de presentar una posición equilibrada, constructiva y documentada que ayude a la audiencia a conocer las diferencias y las características de los personajes que protagonizan esta coyuntura, se atice el fuego con nimiedades que solo buscan crear aversiones pasionales en una audiencia que con este tipo de expresiones es irrespetada.
http://www.youtube.com/watch?v=o2P5jK6-r8Q
http://www.youtube.com/watch?v=rwSGZy1nb_4
http://www.youtube.com/watch?v=cSRrHEw517I
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Excelente artículo, totalmente de acuerdo, el programa de Baily es un chiste y no aporta ni construye nada. Simplemente, deja muy en claro la posición del medio que lo emite.
ResponderEliminarFelicitaciones por el blog, sigan así.
Un saludo.
Leonardo Niño Rodríguez.
Caballero muy buen análisis acerca del contenido de un programa que paso de ser una oportunidad para apostarle al debate y la opinión al clientelismo mediatico en el que sin reparos se enfrascan bajo banderas que no son propias del periodismo, del buen periodismo. Enhorabuena por este articulo.
ResponderEliminarUn saludo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarSólo hace falta leerse el último libro de Bayly "El Loco y El Cojo" para saber la clase de mente retorcida que tiene este personaje.
ResponderEliminarAunque en el libro critica, en cierta medida, la degenerada aristocracia peruana y el rechazo, también es crudo, sucio y vengativo, como sus comentarios acá.
Ahh personaje!!
Saludos..